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Alberto Sanguinetti Montero
Obispo de Canelones


Queridos hermanos de nuestra Iglesia de Canelones:

Cada vea que celebramos la Eucaristía, lo hacemos mientras esperamos la gloriosa venida de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. Él, esperanza de la gloria, es a quien aguardamos en la salvación eterna, en quien confiamos nuestra vida y nuestra persona, nuestra Iglesia y el mundo. A Él lo recibimos continuamente en la fe, cada vez que escuchamos su Palabra, que nos comunica su perdón y su gracia en los sacramentos y especialmente en la Eucaristía.

En el Adviento que estamos comenzando, el Evangelio nos proclama que Jesús, el Hijo del hombre, salvador de la humanidad por su cruz, que vive y reina en la gloria del Padre, vendrá sobre las nubes, lleno de poder y de gloria, para darlos la vida del mundo futuro.
Por eso somos invitados a tener ánimo, a levantar la cabeza, porque llega la liberación. Y se nos señala un camino: estemos alerta, prevenidos, oremos incesantemente y convirtamos nuestra vida.

En esta renovación de nuestra esperanza, el Papa Francisco nos invita como a una celebración de la esperanza cristiana: al Año de la Misericordia.
Viviendo este Año de la Misericordia, renovamos nuestro ánimo ante el amor misericordioso de Dios, escuchamos su llamado para recibir perdón, gracia y santificarnos en una vida según Cristo. De un modo especial le damos importancia en nuestra vida al sacramento de la Reconciliación.
Procuremos anunciar a todos la misericordia del Padre, tanto con las palabras como con las obras: que todos oigan que el Padre los llama en Cristo, para dejarse transformar por el perdón y la vida que infunde el Espíritu Santo.

Recibiendo la misericordia del Padre, viviendo de ella, también somos invitados a asemejarnos a Él, realizando las obras de misericordia, corporales y espirituales, tanto personalmente como en familia, en grupos y parroquias. Por eso, como nos exhorta el Papa Francisco, haciéndose eco de las palabras de Jesús: seamos “misericordiosos como el Padre”.

El Año de la Misericordia es una ocasión para renovarnos en la vida de la Iglesia. El Papa ha querido que se viva mundialmente y, en concreto, en cada Iglesia particular en cada diócesis. En nuestra Iglesia canaria este año coincide con los doscientos años de la piedra fundamental de la Iglesia Catedral, que como enseña el Papa, “es la Iglesia Madre para todos los fieles”. Es la iglesia que representa y significa a toda la Iglesia que la Trinidad reúne por su llamado y gracia, cuyo principio visible de unidad católica es el obispo.

Oremos juntos para que el Señor, siguiendo las indicaciones del Papa para esta Año de la misericordia, nos mueva a todos y a cada uno, de modo que este año de gracia sea de verdadera conversión, de dejarnos perdonar y cambiar, se renueve en nosotros el amor a Dios y al prójimo, así como la unidad en la Iglesia y nos entreguemos al anuncio gozoso del amor de Dios.

Los invito para la apertura de la puerta santa en el comienzo del Año de la misericordia que será en nuestra Catedral el sábado 12 de diciembre, en el comienzo del tercer Domingo de Adviento, que coincide con la Solemnidad de la Virgen de Guadalupe, patrona de la Diócesis: a Ella, mater misericordiae, madre de misericordia nos encomendamos.

Con la bendición del Señor, sabiéndonos envueltos en su misericordia, los espero

+ Alberto, obispo de Canelones


Notas.
1) Esta carta debe ser leída en todas las misas del primer domingo de adviento.
2) Recuérdense a los fieles los horarios del Sábado 12, Solemnidad de la Virgen de Guadalupe y Apertura Diocesana del Año de la misericordia. Y sean exhortados a participar o a unirse espiritualmente a
• A las 14.30 comienza la celebración penitencial en el Colegio María Auxiliadora de Canelones. Habrá numerosos confesores.
• A las 17.30 la procesión y posterior entrada por la puerta santa de la Iglesia Catedral.
• A las 18.00 la Santa Misa.
3) Se suspenden las Misas del sábado 12 por la tarde. En todas las misas del domingo 13 récese la oración del Año de la Misericordia.