La situación es gravísima en Siria, así como en el resto del Medio Oriente.  Orando por todos, no olvidemos a nuestros hermanos cristiano de esas regiones, que son minorías que padecen muchísimo.  Acosados en medio de un conflicto entre otros grupos, padecen persecución por el nombre de Jesús.

        Esta convocación nos hace caer más en la cuenta de nuestra corresponsabilidad, nuestra comunión con los hombres de toda la tierra y especialmente con nuestros hermanos cristianos.

        La guerra es siempre destructiva de las personas, de las relaciones humanas del sustento material y moral de la vida humana.  Por ello hemos de trabajar todos por la paz, comenzando por la paz doméstica, la paz ciudadana, la paz entre grupos humanos y los pueblos.  Como nos dice el Papa: "No es la cultura del enfrentamiento, la cultura del conflicto, la que construye la convivencia de los pueblos y entre los pueblos; sino esta la cultura del encuentro, la cultura del diálogo, esta es el único camino hacia la paz.  El grito de paz se eleve alto para que llegue al corazón de todos, y todos depongan las armas y se dejen guiar del anhelo de paz".

        El papa nos convoca a una jornada de oración, confiando que la oración abra a la acción del Espíritu Santo, que puede transformar las mentes y los corazones, del odio al amor, del rencor y la venganza al perdón, de la confrontación a la colaboración.  Oramos "para que en las situaciones de guerra y de violencia que vive nuestro mundo, se abran los caminos del diálogo, la reconciliación y la paz".

        El ayuno es una forma de oración con todo nuestro ser, con nuestro cuerpo; expresa humildad y renuncia, despojamiento y súplica.  Nos reconocemos pobres, nada, para ponernos en manos del hacedor y salvador de los hombres:  Dios nuestro Padre, por medio de Jesucristo y la obra del Espíritu Santo.

        Estamos llamados a orar y ayunar cada uno, en gesto humilde y personal, y también como cuerpo, como iglesia, por eso dediquemos el próximo sábado 7 tiempos personales y tiempos comunes a esta súplica.

         Quedo unido a todos ustedes en la oración común, en a fe y la caridad.

Notas

1) Se pide a todos que difundan la invitación del Santo padre y que se promuevan formas de unrise a ella.

2) En la Iglesia Catedral:

  • en la mañana se rezará el Santo Rosario con los niños de la catequesis.
  • a las 17:30 se rezará el Santo Rosario por la paz.
  • el Obispo presidirá la Misa de las 18, ofrecida por la paz.
  • Luego de la Misa habrá una hora de adoración eucarística hasta las 20:15 en que se dará la bendición con el SSmo. Sacramento.

3) Se ruega a los Sres. Curas Párrocos, así como a las comunidades religiosas y colegios, que organicen y se unan en oraciones públicas.