Alberto Sanguinetti Montero
Obispo de Canelones
 

Saludo para el Día de la Catequesis
 
 

Mis queridos catequistas:
 
La gracia, la luz y la fortaleza del Espíritu se derrame en ustedes.
 
Les envío unas brevísimas líneas para que lleguen a todos, aún los que por
 
diferentes motivos no estarán físicamente presente en Canelones.
 
El día de la catequesis nos hace celebrar esta gran misión y don de Dios que es
 
ser sus colaboradores en comunicar la verdad del Evangelio, para ayudar a la
 
formación de los cristianos.
 

Este año de la fe nos hace valorar aún más el don precioso que se nos ha

comunicado, el misterio de la piedad revelado en la carne de Jesucristo, que

perdura en su cuerpo que es la Iglesia.

Nuestra Diócesis, en comunión con las indicaciones de Aparecida, crece en la
 
renovación de la catequesis, que profundiza la dimensión kerigmática, que ahonda
 
en la comunicación de la verdad de la fe, que acompaña la iniciación sacramental
 
en los tiempos litúrgicos, que ilumina la vida.
 
En este año bicentenario del nacimiento del Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera,
 
 agradecemos el testimonio de este celoso pastor, de una entrega misionera sin
 
límites, que enseñó de palabra y de vida el lugar importantísimo del ministerio de la
 
catequesis. Que él nos ayude a la conversión pastoral a la que nos invita nuestra
 
Hoja de Ruta Diocesana. Que el fuego del Espíritu incendie nuestros corazones con
 
el ardor que quemaba en el corazón de Don Jacinto.
 
A todos un saludo caluroso, una bendición de corazón y una inmensa gratitud por el
 
servicio prestado con generosidad y entrega.