A TODOS LOS CATEQUISTAS DE LA DIÓCESIS  DE CANELONES

 
 
Abundancia de gracia y paz de Dios nuestro Padre y de Jesucristo el Señor.
Antes que nada llegue a cada uno de ustedes mi más caluroso saludo, lleno de 
gratitud por el servicio al Evangelio de Jesucristo que llevan adelante en la 
catequesis. 
 
Con toda sinceridad estoy sumamente agradecido con Dios, nuestro Señor, y contento con el camino de renovación de la catequesis que estamos llevando a cabo  en nuestra Iglesia canaria. A todos nos debe llenar de sano orgullo, con humildad y acción de gracias al Padre de quien procede todo bien.
 
En la carta pastoral de clausura del Año Jubilar de Oro de la Diócesis, partimos de las palabras del Señor Jesús: “Te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra porque has revelado estas cosas a los pequeños”.
 
En esa bendición y acción de gracias hay una referencia amplia a nuestro camino. Allí decía y hoy repito: “Nuestra Diócesis ha dado grandes pasos en la renovación de la catequesis. Es momento de agradecer a Dios por ello y  de agradecer a los que han dedicado mucho esfuerzo para ofrecer los materiales oportunos y, luego, a los catequistas que se han esforzado por conocerlos y apropiarse de ellos, tanto en sus opciones fundamentales, como en  la práctica de la comunicación de la fe”.
Al mismo tiempo los exhorto a seguir adelante profundizando y mejorando el camino emprendido. Ello forma parte de la conversión pastoral que a todos juntos se nos pide, acentuando también la dimensión misionera de toda la vida de nuestra Iglesia.
 
Al orientarnos hacia el Año de la Fe, al que el Papa nos ha convocado, quiero invitar a todos a una mayor formación en la fe. Tenemos como guía los documentos del Concilio Vaticano II y el Catecismo de la Iglesia Católica. Procuraremos que todos busquemos el modo de conocerlos mejor. Con ese fin intentamos organizar un curso semanal de dos horas, para el año próximo, al que se pueda acceder en cada parroquia por internet, a modo de videoconferencia. 
 
Que el Señor derrame sobre todos nosotros el Espíritu de sabiduría y entendimiento, nos llene del gozo de Cristo y nos haga rebosar en caridad fraterna.
Los bendigo a todos de corazón en el nombre del Señor