En las lecturas de este domingo todo llama a la alegría… hasta que llegamos al evangelio. Allí cambia el tono. Nos encontramos con Juan el Bautista, con su vida austera y su predicación que anuncia el juicio, señalando qué es lo que debemos hacer… y allí no dice nada de “alégrense”.
Sin embargo, si leemos este evangelio en la clave que nos dan las otras lecturas, también en las indicaciones de Juan el Bautista podremos encontrar una pista para alcanzar la verdadera alegría.
Mi reflexión sobre la Palabra de Dios correspondiente al III Domingo de Adviento, ciclo C, 12 de diciembre de 2021.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.
