Con la manifestación del Espíritu Santo, que desciende sobre Jesús y la voz del Padre que lo llama "Hijo", el bautismo de Jesús se convierte en una epifanía: manifestación de Dios. La Iglesia ha visto siempre la relación entre este acontecimiento, la adoración de los Magos (cuya fiesta es recordada con esa palabra "epifanía") y el milagro de las bodas de Caná: primer signo realizado por Jesús que motivó a sus discípulos a creer en Él.
Mi reflexión sobre el evangelio de este domingo 15 de enero de 2025, ciclo C, fiesta del Bautismo del Señor.
Bendiciones.
+ Heriberto, Obispo de Canelones, Uruguay.
