La creación espera ansiosamente” dice San Pablo (cf. Romanos 8,18-23).
Podríamos decir que está en espera de la semilla que Dios va a plantar en ella.
Esa semilla es la Palabra eterna del Padre: su Hijo encarnado, la Palabra que "sale de la boca de Dios" y realiza todo lo que Él quiere y cumple la misión que Él le encomendó. (Isaías 55,10-11)
Pero no es posible olvidar que la tierra donde se siembra la Palabra sigue siendo cada uno de nosotros. ¿Qué encontrará en nuestro terreno: camino, piedras, espinas…? Quiera Dios que sea tierra buena. (Mateo 13,3-9)
Mi reflexión sobre las lecturas del domingo 15º durante el año, ciclo A, 12 de julio de 2026.
Bendiciones.
+ Heriberto, obispo de Canelones, Uruguay.
